Flores blancas sobre una mesa

Guía

Cómo pedir perdón con palabras que se sientan sinceras

Pedir perdón cuesta, y por eso es tentador hacerlo rápido y mal: un "perdón" suelto, casi de pasada, que busca cerrar el tema antes que reparar lo que se rompió. La otra persona lo nota enseguida, porque un perdón apresurado se parece más a una excusa para seguir adelante que a un intento real de reconocer algo.

Lo primero que hace que una disculpa se sienta sincera es nombrar exactamente qué se hizo mal, sin rodeos. No es lo mismo decir "perdón si te molesté" que decir "perdón por no haberte escuchado cuando me lo explicaste la primera vez". La segunda frase demuestra que entendiste el problema; la primera solo demuestra que quieres que el tema se cierre.

Un error común es acompañar el perdón de un "pero": "perdón, pero es que tú también...". En el momento en que aparece ese "pero", la disculpa deja de ser disculpa y se convierte en una defensa. Si de verdad quieres pedir perdón, ese es un buen momento para dejar la justificación para otro momento, o simplemente no hacerla.

También importa el tiempo verbal: reconocer el daño en pasado ("hice", "dije") y no diluirlo en condicional ("si te hice sentir mal"). El condicional deja la puerta abierta a que el daño no haya existido, cuando la otra persona ya te está diciendo que sí existió.

Una disculpa completa suele tener tres partes: qué hiciste, por qué estuvo mal, y qué vas a hacer distinto la próxima vez. No hace falta un discurso largo, pero saltarte alguna de esas tres partes suele dejar la sensación de que falta algo por decir.

Por último, ten en cuenta que pedir perdón no obliga a la otra persona a perdonar de inmediato. A veces la disculpa es solo el primer paso, y el resto del camino lo marca el tiempo, no la frase perfecta que hayas encontrado.

Si buscas cómo empezar, en Frasepedia tienes también frases de amistad y de amor que pueden ayudarte a poner en palabras lo que sientes cuando las tuyas no terminan de salir.

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